Los compañeros


“Ya llevaba una semana asistiendo a clase, cuando tocó la nueva lección al aire libre de Historia, se sentó con la capucha echada, hacía un día agradable, aunque en el horizonte se divisaban nubes negras que posiblemente traerían agua al atardecer. Ese día le tocaba a uno de los dos gemelos exponer su tarea a los demás, pero antes de eso, Narsés se dirigió a ella.

―¿Qué tal llevas tu tarea Eilen? Me extraña que no me hayas preguntado antes. ―Sonrió levemente. Los demás la miraron y de pronto sintió algo de vergüenza, como si debiera de haber leído sus resúmenes antes, quizás fuera una prueba del maestro.

―Oh, sí maestro, ya la llevo muy adelantada. ―Se puso en pie y se sacó de uno de los múltiples bolsillos de la túnica sus papeles con los apuntes―. Bien, he buscado mucho y encontré Promonto, historia antigua, de ahí saqué todos los datos de antes de la llegada del Imperio.

―Mmmm, continúa, me encantaría oír esos datos ―le dijo el maestro y la instó a continuar.

―Los primeros datos, maestro, se fechan en el dos mil años antes de la fundación del Imperio, todo El Yermo estaba en estado selvático, solo habitaba una civilización antigua que dejó construcciones por todo Promonto, los Urticaurens, famosos por las lanzas y venenos que usaban en la guerra contra los hombres venidos de los demás continentes…

―Bueno, creo que ya hemos tenido bastante ―la detuvo con un gesto con la mano, la invitó a sentarse y a escuchar―. Señorita, éste no es lugar para bromas ni para contar cuentos, aquí nos limitamos a estudiar la historia y no a inventárnosla. ―La miró y posiblemente vio su expresión de sorpresa―. Ah, veo que encima no está bromeando. Así que o bien se lo toma enserio o se está riendo de nosotros.

>>Como estamos en una clase de Historia, me limitaré a corregirte, pero espero sinceramente que sea la última vez que nos tomas el pelo, jovencita. ―En su voz había frustración y algo de rabia―. En Promonto, al igual que en el resto de El Yermo, no se encontraron escritos anteriores al Imperio, salvo por algunos libros de los Hechiceros, pero éstos fueron quemados casi en su totalidad por el rey Tanios I. Aquí no tenemos ninguno de esos libros, te lo puedo asegurar, y solo hay una persona que los podría tener, pero no es este el caso. No tenemos datos de El Yermo antes de la llegada del Imperio, por eso se dice que nuestra historia comienza con la del Imperio, no como la del resto de continentes.

>>Por esta vez no te castigaré con tareas extra, quizás haya sido culpa mía el tratarte como a otro alumno cualquiera. ―Hizo una pausa y negó con la cabeza―. Esa prueba se la pongo a todos para que reconozcan la biblioteca y se habitúen a ella, normalmente le preguntan a sus compañeros o vienen a mí directamente con la duda, tú no has hecho nada de eso―. Antes de que ella pudiera excusarse o echarle la culpa a uno de los gemelos, el viejo continuó hablando―. Por hoy basta de insolencias, jovencita, ya mañana te mandaré tu nueva tarea para antes de verano. Ahora continuemos, Acio, preséntanos la historia de Arbina de los últimos quinientos años, desde la perspectiva comercial.

―Por supuesto, maestro, lo haré sin insultarte, como hacen otras ―puso énfasis en la última palabra y la acompañó de una sonrisa maliciosa.

bosque monasterio

Eilen observó al resto, Nigia tenía los labios apretados, signo claro de que estaba furiosa, Troda se había sonrojado, Habal tenía una cara inexpresiva, como si no le importara nada de lo que hubiera oído, al igual que Vortigarn, aunque éste miraba nervioso a los otros tres chicos, éstos, sin embargo, parecían divertirse con la reprimenda que Narsés le había echado, Rahn incluso reía sin disimulo. Eilen concluyó que había sido el centro de las burlas y bromas de la pequeña banda liderada por Rahn. Tal vez le hiciera caso a Nigia y se juntara más con ella.

 

Así terminó Eilen su primera semana, siendo el centro de burlas y reprimendas.”

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